People who think that nothing can be done.
People who see on the wrong side of the mirror.
People who lost their souls in their own blury existence.
Envy people. Angry people. Little egocentric people.
domingo, 3 de julio de 2005
martes, 28 de junio de 2005
Rocket Dog Samurai (DS Pop Mix)
Yo también creo que hay una rola para cada momento. Samurai me pone feliz. Es decir, la pongo cuando me siento feliz.Pienso en Mr. Green. Tijuana. Año de 1999. Llega al depa con una sorpresa: un video de Ivan Lins y Djavan. La última rola: Samurai. Decido chutarme toda la soporífera parte del Sr. Lins nomás por obsesiva y loca perniciosa que soy (como cuando voy al mercado y no puedo empezar mi recorrido por el pasillo de enmedio. No: izquierda o derecha. O cuando tiendo -tendía-: todos los calcetines del mismo lado en la misma zona del tendedero. O... enough. Aquí acaba el breviario de diván, je). Finalmente llego a Samurai. Y, como dijera Logovo: OMFG! La mugre rola a la mitad. Así. Sin más. Por supuesto, fue motivo de mentadas de madres y reniegos todo el mes. Finalmente Mr. Green nunca regresó el video a la Tower y aún rola por estos lares con todo y plástico original. By the way, cada vez que lo veo, aún no me explico cómo un regalo tan hermoso pudo ser detonador de la temida y prohibida palabra de uso matrimonial, "moroso". :)
Pienso también en E. Aún recuerdo cuando me trepaba a su auto y escuchábamos esta rola una y otra vez. O los ensayos con V. y G., -aquel trío de trova y milongas: el que ha vivido penando por causa de un mal amor, no encuentra nada mejor que... o Stephanie, no hay dolor más atroz, que ser feliz...-, cuando entre mate y mate y licencia musical Djavanesca, me explicaban por qué creían que E. trabajaba en gobernación (ayayay, aún me duele la panza de la risa, me cae...) Superada la fiaca del momento, estas curadas locales se instalan de pronto y sin permiso con hartas risas y alegría.
Mucho tiempo después, recuerdo de nuevo a Mr. Green con el cd de Presuntos Implicados que dejó en mi buró una mañana de sábado con despertador olor a café. Wow. ¿Leí bien? ¿Samurai? La Driana resorte y ya retumbaba la voz de la Sole en las paredes del estudio mientras yo brincaba de alegría y me colgaba de su cuello de roble, de su torso de roble, de sus brazos de roble. Píldora de la teletransportación. Boleto para el túnel del tiempo. Dulce de leche. Cajeta. Miel.
Basta pues, un instante, para desatar la memoria y los anhelos.
"Me siento tan feliz, dicen que el amor atrae". Chubi-duu...
P.d. Y ahora, en este preciso instante, también pienso en ti. En cuánto querer cabe en el corazón. En lo que se cuece aparte y no se discute. En los cirios pascuales y en el altarcito milagroso. Tú, tú, tú... siempre en mi mente. :)
Called back mix
Muchas veces pensé que la paz había llegado
cuando la paz estaba muy lejos -
como los náufragos - creen que ven la tierra -
en el centro del mar -
y luchan más débilmente - sólo para probar
tan desahuciadamente como yo -
cuántas ficticias costas -
antes del puerto hay -
Emily Dickinson
Traducción de Silvina Ocampo
*
"Este es mi primer sueño con naufragios, no tendré que olvidarlo nunca. Oscura es el agua en los sueños, fría y dura. Mañana tendré miedo de presagios."
Silvina Ocampo. "Epitafio de un náufrago" en Enumeración de la patria.
*
"Yo sospecho que para Silvina Ocampo, Silvina Ocampo es una de tantas personas con las que tiene que alternar durante su residencia en la tierra."
Jorge L. Borges (sobre Enumeración de la patria).
cuando la paz estaba muy lejos -
como los náufragos - creen que ven la tierra -
en el centro del mar -
y luchan más débilmente - sólo para probar
tan desahuciadamente como yo -
cuántas ficticias costas -
antes del puerto hay -
Emily Dickinson
Traducción de Silvina Ocampo
*
"Este es mi primer sueño con naufragios, no tendré que olvidarlo nunca. Oscura es el agua en los sueños, fría y dura. Mañana tendré miedo de presagios."
Silvina Ocampo. "Epitafio de un náufrago" en Enumeración de la patria.
*
"Yo sospecho que para Silvina Ocampo, Silvina Ocampo es una de tantas personas con las que tiene que alternar durante su residencia en la tierra."
Jorge L. Borges (sobre Enumeración de la patria).
domingo, 26 de junio de 2005
Dorothy
Curitas para el corazon
Domingo. 99º F. China libre. Futbol. Subway. Pijama.
Mr. Green no está en casa. Viajó a Tj con la familia. Nos hemos llamado un par de veces. Saludos a todos: la suegra (encargos cumplidos, besos, abraxos); la cuñada (¡carnalita!), el concuño (partido de Scrabble pendiente); las sobrinas (Carol recién desempacadita del D.F., buenas noticias de su maestría, -nada mal para una bióloga, jijiji-; Amor y sus recomendaciones musicales: promesas de intercambio de cd's); la Blu en el papel de mamá que tanto niega: no le digas nada, ese derecho no te lo da la sangre, disfrútalo, respeta su elección, sé que es difícil, pero..
-Interactivo: aquí pueden escribir más clichés. :)
Del otro lado del auricular, el hijo postizo. OMG! Suena a hombre, pff... 23 años, concentración en Irak y bodorria soon. Omito lo primero, menciono lo segundo. Nervios. Intento no llamarlo con el diminutivo de hace diez años. Quizá más. Hablo con torpeza. Demasiado tiempo sin él.
Desde acá, pegada a la compu en obligaciones laborales con calidad de urgente, me emociono con el reencuentro familiar. Cómo no hacerlo. Tantas conversaciones a la hora del cigarro, en la hora anterior al sueño, en la carretera.
Cuelgo y ya estoy en el depa de Tj explicándole por qué no puedo ser su mamá. Que ya tiene una. Que yo lo quiero igual. Que si el amor, que si la familia crece. Intentando comprender la fórmula que suma padres y madres y novios y novias. Desarmada ante el dibujo familiar que le pidieron en la escuela. El que decidió hacer: papá, mamá Blu, él. Llevándolo a clases. Bajándole la fiebre. Cocinándole arbolitos. Haciendo tareas: la suya de kinder, la mía de universitaria. Acurrucados en la cama de agua que tanto nos hacía reir. Viendo caricaturas. Haciéndonos cosquillas. Meses y meses compartiendo la rutina del amor entre la inestabilidad de la madre y su novio que la deseaba sin hijos, y el padre treintón con novia de veinte.
-Joder. ¿Yo viví todo esto? :)
Recuerdo a mi madre: Elvia cuidándolo mientras íbamos al cine. El llamándole abuelita, dejándose querer. Más primos, más fiesta, más casas.
O la época en que sufría porque no podía saludarme y me decía con puchero que su mamá lo iba a regañar si me abrazaba. Cómo explicarle el puto juego encarnizado de los adultos.
Luego quise hijo con firmas, papeles, certezas, futuro -arreglen sus broncas que ya tengo muchos curitas en el corazón-, y la cosa se jodió (ruido de abogados, mucho, mucho ruido). Error. La madre quiso de nuevo y de vuelta al hijo, se lo llevó lejos, hasta el tercer o cuarto marido. El padre apostó que la tercera es la vencida y yo formé el club de las terceras esposas. Vaya lío.
Elvia nunca me habló de la mugre y los platos rotos. Nunca me dijo que el pastel se desinfla si lo sacas del horno. No fue necesario: sabía que, tarde o temprano, iba a darme cuenta.
-Qué ajeno aquello que nos constituye.
Domingo. 99º F. China libre. Futbol. Subway. Pijama.
Mr. Green no está en casa. Viajó a Tj con la familia. Nos hemos llamado un par de veces. Saludos a todos: la suegra (encargos cumplidos, besos, abraxos); la cuñada (¡carnalita!), el concuño (partido de Scrabble pendiente); las sobrinas (Carol recién desempacadita del D.F., buenas noticias de su maestría, -nada mal para una bióloga, jijiji-; Amor y sus recomendaciones musicales: promesas de intercambio de cd's); la Blu en el papel de mamá que tanto niega: no le digas nada, ese derecho no te lo da la sangre, disfrútalo, respeta su elección, sé que es difícil, pero..
-Interactivo: aquí pueden escribir más clichés. :)
Del otro lado del auricular, el hijo postizo. OMG! Suena a hombre, pff... 23 años, concentración en Irak y bodorria soon. Omito lo primero, menciono lo segundo. Nervios. Intento no llamarlo con el diminutivo de hace diez años. Quizá más. Hablo con torpeza. Demasiado tiempo sin él.
Desde acá, pegada a la compu en obligaciones laborales con calidad de urgente, me emociono con el reencuentro familiar. Cómo no hacerlo. Tantas conversaciones a la hora del cigarro, en la hora anterior al sueño, en la carretera.
Cuelgo y ya estoy en el depa de Tj explicándole por qué no puedo ser su mamá. Que ya tiene una. Que yo lo quiero igual. Que si el amor, que si la familia crece. Intentando comprender la fórmula que suma padres y madres y novios y novias. Desarmada ante el dibujo familiar que le pidieron en la escuela. El que decidió hacer: papá, mamá Blu, él. Llevándolo a clases. Bajándole la fiebre. Cocinándole arbolitos. Haciendo tareas: la suya de kinder, la mía de universitaria. Acurrucados en la cama de agua que tanto nos hacía reir. Viendo caricaturas. Haciéndonos cosquillas. Meses y meses compartiendo la rutina del amor entre la inestabilidad de la madre y su novio que la deseaba sin hijos, y el padre treintón con novia de veinte.
-Joder. ¿Yo viví todo esto? :)
Recuerdo a mi madre: Elvia cuidándolo mientras íbamos al cine. El llamándole abuelita, dejándose querer. Más primos, más fiesta, más casas.
O la época en que sufría porque no podía saludarme y me decía con puchero que su mamá lo iba a regañar si me abrazaba. Cómo explicarle el puto juego encarnizado de los adultos.
Luego quise hijo con firmas, papeles, certezas, futuro -arreglen sus broncas que ya tengo muchos curitas en el corazón-, y la cosa se jodió (ruido de abogados, mucho, mucho ruido). Error. La madre quiso de nuevo y de vuelta al hijo, se lo llevó lejos, hasta el tercer o cuarto marido. El padre apostó que la tercera es la vencida y yo formé el club de las terceras esposas. Vaya lío.
Elvia nunca me habló de la mugre y los platos rotos. Nunca me dijo que el pastel se desinfla si lo sacas del horno. No fue necesario: sabía que, tarde o temprano, iba a darme cuenta.
-Qué ajeno aquello que nos constituye.
Domingo. 99º F. China libre. Futbol. Subway. Pijama.
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