miércoles, 23 de febrero de 2005

La que acoge y conforta/Tomas Segovia

La que acoge y conforta
la que marca con su espera el lugar del término
la que no es pregunta pero hace posible la respuesta verdadera
la que ve mi visión
la que es estela en el agua y oriente en el aire y regazo para ser comprendido
la que dialoga en la soledad
la invisible compañía
aquella a quien hablan las palabras no dichas
la que vive y respira en mi intención
la que recibe mis pensamientos
la que devuelve mis preguntas transfiguradas
la aguja del compás cuya punta errante soy yo
la que hace mi casa en todas partes
la que conversa en el bosque que oigo hablar
la que medita en el crepúsculo que me inunda
la que duerme en los soplos que me hablan
la que ríe siempre ríe en el día inmortal ella
horizonte que mira luz que acaricia
medida del cambio alma del vuelo
secreto del amor
—traicionada olvidada perdida
ángel negada mirada sin respuesta
reina desfigurada diosa muda
el viento ya no es tu voz
mis horas no son las perlas que tu mirada traspasa y une
mis palabras se disuelven en el aire
ya no sé descifrar lo que digo lo que hago
alguien que no he llamado se instala en mí y piensa brutalmente
su mirada feroz nunca se tranquiliza
y el agua no tiene alma el aire no palpita
la tierra está gris y yerta como un asesinado
nada canta nada ríe el coro está disperso
el tiempo suena a hueco las horas caen a tropezones
qué espero por qué vivo
por qué cierro los ojos con violencia en espera de que acabe el día
quién es este que se obstina en ofrecerse al torrente del tiempo
por qué pisa la tierra por qué respira el aire
por qué mancha y aplasta y pudre en torno suyo
ah no permitas más esta vergüenza
ángel alma pureza ven
vuelve no te lleves la espada de fuego
incéndiame lléname hasta los bordes de pesada ceniza
sacúdeme con tu vuelo huracanado
no me perdones no soy yo a quien perdonas en mí
devuélveme tu amor y tu desgarradora existencia
tu dura alegría tu quemadura solar
cuando fui el amado de la tierra desnuda
el deseado de la pulcra indigencia
el predilecto de la Madre descarnada
cómo podré perder la culpa de perderte
matar el asesinato borrar la ausencia
olvidar el olvido apartar este desvío
cómo llamarte sin violar el secreto de tu nombre
cómo pedirte una respuesta a ti silencio suficiente
una sola palabra proferida paralizaría coagularía pulverizaría tu amor
cómo buscarte sin apartar los ojos de este horror
no no te miro no tienes que mostrarte no digas nada
mas sigue detrás de mí materna Eurídice.

lunes, 14 de febrero de 2005

martes, 8 de febrero de 2005

Las vocales malditas/Oscar de la Borbolla

Ayer, como casi todos los lunes a las 6:45 a.m., llegué al super a hacer el mandado (como La patita). Sorpresa: Las vocales malditas junto al Manual de la perfecta cabrona y el Mundo reiki. Pff... ¡por fin! Este es un libro que he comprado un par de veces e, invariablemente, termino por regalar. Es un libro que me gusta. Mucho. Un libro que extrañaba.
Dicen los editores: 'Las vocales malditas es uno de los libros más extraordinarios de la lengua española, pues cada uno de los cinco cuentos que lo integran está escrito única y exclusivamente con palabras que emplean una misma vocal y, pese a este riguroso y dificilísimo artificio, conocido como lipograma, ODLB logra cinco historias redondas, de un profundo humor negro y de un recalcitrante mensaje subversivo'.
Yo sólo digo que es un ejercicio literario divertido e inteligente. Una referencia obligada.

*
Los locos somos otro cosmos

[...]
- No, doctor. No -sopló ronco Rodolfo-. Los shocks no son modos. Los locos no somos pollos. Los shocks son como hornos; son potros con motor, sonoros como coros o como cornos... No, doctor Otto, los shocks no son forzosos, son sólo poco costosos, son lo cómodo, lo no moroso, lo pronto... Doctor, los locos sólo somos otro cosmos, con otros otoños, con otro sol. No somos lo morboso; sólo somos lo otro, lo no ortodoxo. Otro horóscopo nos tocó, otro polvo nos formó los ojos, como formó los olmos o los osos o los chopos o los hongos. Todos somos colonos, sólo colonos. Nosotros somos los locos, otros son loros, otros, topos o zoólogos o, como vosotros, ontólogos. Yo no los compongo con shocks, no los troncho, no los rompo, no los normo...